Hoy, 5 de Julio de 2010 entra en vigor la nueva Ley del aborto, que permite a chicas de 16 años abortar con hasta catorce semanas de gestación sin permiso ni conocimiento de sus padres. Aunque más de media España este en contra de esta ley esta ha sido aprobada por nuestros ilustrados gobernantes.
El aborto, una realidad que ha estado presente desde que el Humano es tal cosa, por diversos motivos nunca se ha tratado con la seriedad que merece, ni mucho menos hoy en día.
El gobierno ZPriano, con la intención de llevarnos hacia su modelo de sociedad progre, materialista, hedonista y por lo tanto encubiertamente cruel, ha aprobado esta ley que se salta a la torera uno de los prceptos básicos de nuestra civilización y de cualquier civilización que se precie: el Ser Humano es un fin en sí mismo. Sí, ahora resulta que un feto es un ser vivo, no un ser humano. Un servidor no es biólogo, pero sabe que todos los seres vivos tienen clasificación biológica segun reinos, familias, especies, etc; nos encontrariamos ante una nueva especie: el feto de Aído. Un ser vivo que no es de ninguna especie, por tanto acabar con su vida esta justificado en pos de una comodidad mayor. La decadencia filosófica occidental produce giliprogreces semejantes.
Lo peor de todo es que no hablamos de betar Blancanieves por sexista, ni siquiera de talleres de masturbación, sino de acabar con la vida de seres humanos, es decir, asesinatos. Sí bien es cierto que tristemente a veces el aborto es una práctica quirúrjica necesaria, pues hay veces que peligra la salud de la madre o la del propio feto y esa gestación no puede seguir adelante, el aborto libre legislativamente hablando es una aberración suicida que nos lleva a considerar el Hombre como un mero retal prescindible. Deleznable.
Sin embargo, hay una solución ante esta visión tan cruda: transformemosla. Una verdad incómoda no va a impedir que sigamos con nuestras vidas normalmente, así que consideraremos que el Humano es tal cosa desde que sale del cuerpo de su madre. Lo anterior...bueeeno digamos que es una pequeña molestia ahi dentro necesaria si quieres tener un bonito bebé pero prescindible si no lo deseas. Con esta visión lo tenemos fácil para reirnos de los beatos que salen por al tele diciendo "sí a la vida": son esclavos de su Dios...me voy a ver El Intermedio.